jueves, 28 de julio de 2016

"VACACIONES CON PAPÁ"



Como todos los veranos, los meses de julio y agosto traen sol, calor y un aluvión de sentimientos. La  breve rutina de días aislados con pernocta (fines de semana alternos) y algún que otro inter-semanal (martes y jueves normalmente), se convierten en interminables jornadas sin ellos. Haces las maletas con un nudo en el estómago, alternando besos y caricias con lágrimas incipientes… y cuando nadie te ve, repasas una y mil veces la Sentencia o el Convenio… ¿De verdad tienen que irse un mes entero? ¿Acaso es necesario estar alejados tanto tiempo? Aún es muy chiquito…. Mi princesa no ha cumplido los 8 años…. ¿Cómo los tratará?; ¿Comerán bien?; ¿Tendrá cuidado de ellos?; ¿Se acordará de darle la medicina?.

Llega el día y la hora y casi te quieres morir. Sabes que no vas a ser capaz de no ver sus caritas en un mes… 30 días enteros de angustia y desazón.

Sin embargo papá también tiene derecho. Y ese derecho sólo es legítimo si cumple con una serie de obligaciones. Y aquí es donde esa equidad puede quebrarse.

Es sano y hasta necesario que los hijos de padres separados cuya custodia la ostenta exclusivamente la madre tengan derecho a pasar un tiempo largo de vacaciones con el padre. Los vínculos fraccionados en un par de tardes o fines de semana cada 15 días, deben cimentarse en estas estancias estivales. Papá también tiene derecho a no tener que mirar el reloj para devolver a sus hijos o a contar los días para que llegue el ansiado fin de semana. 

En un mes entero da tiempo a muchas cosas. A preparar desayunos entre risas, bajar a la playa y hacer infinitos castillos de arena, comer palomitas en el cine de verano y dar besos de buenas noches salpicados por la inmensa felicidad de saber que ese gesto se repetirá muchos días más. A papá le da tiempo a saber que niño le gusta a su pequeña, a hablarlo despacito y sin prisa; a recordar los goles que metió su campeón o a indagar sobre ese secreto que nunca se cuentan por falta de tiempo. De un tiempo precioso que un papel les recortó hace años. 

Ese es el derecho de papá y mamá no sólo debe respetarlo sino que debe alegrarse de que sus hijos compartan su tiempo y su espacio con una figura que no es importante…. es esencial en la vida de un niño.

Pero el padre también tiene obligaciones. Debe permitir que mamá llame las veces que quiera a su móvil para saber cómo se encuentran sus niños; debe ser amable y respetuoso con quien un día fue su esposa o su pareja, pues debe ser consciente de que ella está sin sus tesoros más preciados; debe informar puntualmente y a cada paso de dónde va a estar con ellos, de donde se los lleva de vacaciones, de con quien se van a quedar si él puntualmente no puede atenderlos…; debe informar de cualquier enfermedad por muy transitoria o leve que sea y por supuesto, debe permitir que mama los visite y esté con ellos un par de veces por semana. Hasta incluso si se los lleva a otra ciudad debe permitir que mama viaje y esté con ellos todo un día. La principal obligación de un padre es ganarse su derecho. 

Y ese derecho sólo se gana si se respetan unas simples reglas de cortesía y de humanidad. Evidentemente la madre también debe ser consciente de la situación y no forzar la máquina más de lo necesario. La consideración y tolerancia mutuas es la única garantía de éxito.

De lo contrario, al terminar las vacaciones nuestros despachos se verán inundados de reproches y de escritos de Ejecución de Sentencia, en los que un abogado ajeno a vuestras vidas deberá explicarle al Juez de turno lo insensibles que fuisteis en uno de los pocos periodos del año en el que lo verdaderamente importante fue disfrutar de vuestros hijos.

Javier Vilavert.
Abogado.